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Después de la clínica se continúa: rehabilitación ambulatoria en la lesión medular
El paso de la rehabilitación hospitalaria al domicilio es para muchas personas con una lesión medular un momento decisivo. Durante semanas o meses el día estuvo estructurado por la terapia, todo un equipo estaba disponible y los progresos se percibían casi a diario. En casa ese marco desaparece. Justo ahí surge con frecuencia el temor de que lo conseguido con esfuerzo vuelva a perderse. Ese temor es comprensible, pero no tiene por qué confirmarse. El tiempo posterior a la clínica no es una fase de mera conservación, sino una fase en la que siguen siendo posibles progresos reales.
Por qué el sistema nervioso sigue aprendiendo años después
Durante mucho tiempo se sostuvo que al cabo de aproximadamente un año el potencial funcional tras una lesión medular estaba agotado. Esa suposición está superada. En la mayoría de las lesiones medulares la médula no está completamente interrumpida: se conservan conexiones nerviosas que al principio no se activan lo suficiente. Estas llamadas lesiones incompletas ofrecen puntos de partida para el entrenamiento. La propia médula espinal dispone además de una capacidad considerable para aprender patrones de movimiento cuando se la estimula de forma repetida y específica para la tarea. Lo decisivo no es cuánto tiempo hace que ocurrió el episodio, sino con qué constancia y con qué intensidad se entrena.
Repetición en una dosis que actúa
El principio de acción central es este: muchas repeticiones correctas de un movimiento funcionalmente significativo. En la terapia individual clásica esta exigencia resulta difícil de cumplir cuando hay una parálisis de las piernas, porque guiarlas manualmente es físicamente muy exigente para los terapeutas y alcanza sus límites al cabo de pocos minutos.
Los sistemas asistidos por robot resuelven este problema. En una sesión de entrenamiento de la marcha pueden alcanzarse desde varios cientos hasta más de mil pasos guiados con una calidad constante. El peso se descarga de forma controlada, el apoyo se ajusta a su actividad real y usted aporta en todo momento tanto como le sea posible. Para brazos y manos rige el mismo principio con los sistemas correspondientes, algo especialmente importante en la tetraplejía, ya que aquí incluso pequeñas mejoras de la función de agarre y sujeción pueden cambiar notablemente la autonomía.
Qué cuenta además de caminar
Para las personas con una lesión medular, la calidad de vida se decide a menudo en aspectos que aparecen demasiado poco en las conversaciones sobre rehabilitación. Entre ellos están la estabilidad del tronco y el equilibrio en sedestación, las transferencias de la silla de ruedas a la cama o al coche, la fuerza y la resistencia de los hombros, el control de la espasticidad y la prevención de úlceras por presión y contracturas. También la capacidad cardiovascular es relevante, ya que muchos afectados se mueven en la vida diaria menos que antes del episodio.
Por eso un buen programa ambulatorio no trabaja exclusivamente la capacidad de marcha, sino aquello que determina concretamente su vida diaria. Si el objetivo se orienta más al caminar, a una transferencia segura o a la función de la mano es algo que fijamos junto con usted.
Hacer visible el progreso
En esta fase los progresos son más lentos que en los primeros meses tras el episodio y subjetivamente apenas se perciben en la vida diaria. Este es uno de los motivos más frecuentes por los que los afectados abandonan la terapia. Por eso registramos en cada sesión valores objetivos, como el número de pasos activos, el grado de actividad propia, el desarrollo de la fuerza y la simetría de la carga. Observado a lo largo de semanas, se aprecia así una evolución que en la experiencia diaria se pierde. Estos datos ayudan también a sus médicos y a las aseguradoras a comprender la utilidad de la terapia.
Cómo se organiza una terapia ambulatoria
La rehabilitación ambulatoria es compatible con el trabajo, la formación y la familia. Por regla general recomendamos varias sesiones por semana, ya que el sistema nervioso solo se modifica de forma duradera con una frecuencia suficiente. También son posibles bloques más intensivos durante unas pocas semanas, por ejemplo tras una operación, tras una pausa terapéutica prolongada o cuando se quiere alcanzar un objetivo determinado. El transporte, la provisión de productos de apoyo y la coordinación con el resto de su equipo de tratamiento forman parte para nosotros de la atención.
En Suiza los costes de la rehabilitación neurológica los asume, según la causa, el seguro básico, el seguro de invalidez, el seguro de accidentes o el seguro militar. Por el uso de nuestros sistemas asistidos por robot y del análisis de la marcha no cobramos costes adicionales.
Si desea valorar qué potencial sigue existiendo en su situación, le invitamos a una consulta preliminar gratuita en Zúrich o San Galo. Nos tomamos tiempo para su punto de partida, le mostramos los equipos y hablamos abiertamente sobre lo que es realistamente alcanzable y cómo se regula la cobertura de costes.
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