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Esclerosis múltiple y movimiento: por qué el entrenamiento preserva la movilidad
La esclerosis múltiple evoluciona de forma distinta en cada persona y, durante mucho tiempo, la recomendación habitual tras este diagnóstico fue el reposo. Quien se cuida pierde menos fuerza, se pensaba. Hoy sabemos que ocurre justamente lo contrario. Un entrenamiento dirigido y adaptado se cuenta entre las medidas más eficaces para preservar durante años la movilidad, la fuerza y la calidad de vida en la EM.
Por qué el movimiento se subestimó durante tanto tiempo
Esa prudencia tenía un motivo comprensible. Muchas personas con EM experimentan un empeoramiento pasajero de los síntomas con el esfuerzo y el calor, un fenómeno conocido como fenómeno de Uhthoff. Sin embargo, ese empeoramiento es reversible y se distingue de un brote verdadero. Precisamente por temor a este efecto, durante décadas se aconsejó con frecuencia contención a los pacientes. La consecuencia fue a menudo una pérdida progresiva de condición física, fuerza y equilibrio, causada no por la enfermedad en sí, sino por la falta de movimiento.
Qué muestra hoy la investigación
Numerosos estudios de los últimos años demuestran que un entrenamiento regular y adaptado es seguro en la EM y aporta beneficios medibles. El entrenamiento de resistencia mejora la forma cardiovascular y actúa favorablemente sobre la fatiga, con frecuencia muy limitante. El entrenamiento de fuerza preserva la musculatura y contrarresta una pérdida de fuerza independiente de los brotes, que puede progresar de forma insidiosa. El entrenamiento del equilibrio y de la marcha reduce de manera demostrada el riesgo de caídas, que en la EM puede estar aumentado por alteraciones de la coordinación y de la sensibilidad en las piernas. El movimiento influye también positivamente en las funciones cognitivas, la calidad del sueño y el estado de ánimo, algo que no debe subestimarse en el seguimiento a largo plazo de una enfermedad crónica. Por ello, las sociedades científicas internacionales recomiendan hoy la terapia de movimiento como componente establecido del tratamiento de la EM, junto al tratamiento farmacológico.
Qué formas de entrenamiento son adecuadas
Un programa eficaz en la EM es siempre individual y se orienta al grado de discapacidad actual, a la forma evolutiva y a los objetivos personales. Han demostrado su utilidad las combinaciones de entrenamiento de resistencia en cicloergómetro o cinta rodante, entrenamiento dirigido de la musculatura del tronco y de las piernas, y ejercicios de equilibrio. El entrenamiento de la marcha asistido por robot, por ejemplo con el Lokomat, puede resultar especialmente valioso cuando la capacidad de marcha está limitada: permite un número elevado de pasos guiados y fisiológicamente correctos sin sobrecargar la musculatura con movimientos de compensación, y el apoyo se ajusta con precisión al estado de cada día. Un análisis de la marcha con el C-Mill complementa el conjunto al detectar precozmente cambios sutiles en el patrón de marcha y orientar el entrenamiento en consecuencia.
Cómo se adapta la terapia a la fatiga y a los brotes
La diferencia decisiva frente a un programa de fitness general reside en la adaptación. En la EM la capacidad de carga fluctúa a menudo de un día para otro, y un buen programa responde a ello en lugar de imponer un volumen rígido. Eso significa sesiones más cortas pero más frecuentes en los días de fatiga marcada, pausas y salas más frescas en caso de sensibilidad al calor, así como una reducción cuidadosa de la intensidad durante un brote y en las semanas siguientes. Un enfoque basado en datos hace comprensible esta adaptación: si se registra cada sesión, los límites se reconocen de forma objetiva en lugar de adivinarse, y un retroceso se distingue precozmente de un brote verdadero. Este seguimiento estrecho da a los pacientes la seguridad necesaria para moverse sin sobrecargarse.
Cómo es un programa en Nextherapy
En Nextherapy cada tratamiento comienza con una valoración inicial minuciosa en la que registramos el estado actual de su movilidad, fuerza y resistencia. Sobre esa base, nuestros fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales elaboran un programa individual que combina entrenamiento de resistencia, fuerza y equilibrio con nuestros sistemas asistidos por robot, ajustado de forma continua a su estado de cada día. El uso de la tecnología no genera costes adicionales: forma parte del programa terapéutico habitual facturado a través del seguro de enfermedad.
Si convive con la EM y desea saber cómo podría ser un programa de movimiento adaptado a usted, le invitamos a una consulta preliminar gratuita en Zúrich o San Galo. Juntos analizaremos su situación, sus objetivos y las posibilidades de cobertura de costes, sin compromiso.
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